La cartera laboral de la provincia de Buenos Aires resolvió aplicar una conciliación obligatoria en el conflicto que atraviesa la planta de Tenaris ubicada en Valentín Alsina, decisión que pone en pausa, al menos hasta el próximo día 13, los 150 despidos que la empresa había comunicado a sus empleados. Junto con esta medida, se citó a una audiencia de conciliación con el fin de habilitar un espacio de diálogo entre la compañía y el sector sindical.
De acuerdo con lo establecido en la resolución oficial, la disputa se originó a partir del anuncio de cesantías masivas, hecho que llevó la situación a un punto de “extrema gravedad”. Por ese motivo, durante las dos semanas que se extiende la conciliación, se busca encontrar una salida legal y pacífica al enfrentamiento entre ambas partes.
Mientras dure esta instancia, el sindicato deberá suspender cualquier medida de fuerza, y la empresa, por su parte, tendrá que comprometerse a no aplicar represalias contra el personal, además de retrotraer las acciones que dieron origen al conflicto. La resolución del ministerio busca así allanar el camino para que se retome la negociación.
El titular de la cartera laboral bonaerense señaló, a través de un comunicado que acompañó la resolución, que el Estado provincial asume el compromiso de intervenir en cada disputa laboral que se presente, con el objetivo de garantizar la paz social como pilar del bienestar comunitario, remarcando además que Tenaris representa el principal aporte fiscal para el municipio de Lanús.
El trasfondo de esta reducción de personal, que representa un recorte del 43% de la dotación de la planta, tiene que ver con la pérdida de dos licitaciones estratégicas para la empresa que preside Paolo Rocca: una vinculada a la fabricación de los caños para el gasoducto Vaca Muerta-Río Negro, adjudicada a la firma india Welspun, y otra referida a la obra civil del mismo proyecto.
Frente a esta situación, desde la compañía habían advertido que una posible consecuencia sería la reducción de personal en la planta de Alsina, y solicitaron la intervención del Gobierno nacional. Sin embargo, desde el Ejecutivo rechazaron involucrarse, argumentando que se trataba de una negociación entre privados, dado que la parte contratante es Southern Energy (SESA), una unión transitoria de empresas integrada por YPF, Pan American Energy y Pampa Energía.
En medio de esta polémica, el presidente Javier Milei acuñó el mote que se volvió viral, “Don Chatarrín de los Tubos Caros”, en alusión directa a Paolo Rocca.
Fuente: Agencia DIB