El economista cuestionó la resolución judicial por considerarla contradictoria, sesgada y carente de pruebas, y volvió a denunciar que existe un plan para sacarlo del medio.
El exdiputado José Luis Espert apeló su procesamiento por presunto lavado de activos y el de su empresa, Varianza S.A., en la causa por los US$200.000 que recibió del empresario Fred Machado en 2020. El economista cuestionó la resolución judicial por considerarla contradictoria, sesgada y carente de pruebas, y volvió a denunciar que existe un plan para sacarlo del medio.
“¿Debo ser clarividente yo?”, planteó al cuestionar que el juez le atribuya haber sabido que Machado estaba vinculado a actividades ilícitas cuando recibió el dinero, pese a que —según su defensa— el propio fallo describe al empresario aeronáutico sin sospechas aparentes sobre su reputación en aquel momento.
Los recursos fueron presentados por sus abogados ante el Juzgado Federal N° 2 de San Isidro. La defensa pidió a la Cámara Federal de San Martín que revoque el procesamiento, dicte el sobreseimiento de Espert y de la sociedad y deje sin efecto el embargo de $1.000 millones y la prohibición de salir del país.
“Apelé mi procesamiento y el de mi empresa porque el fallo es contradictorio, sesgado, falto de prueba y de tintes políticos”, resumió el dirigente en un extenso descargo publicado para explicar los argumentos de su presentación.
Uno de los principales argumentos de Espert es que la resolución avanzó con el procesamiento mientras reconoce que todavía no llegó una respuesta de Estados Unidos a un exhorto enviado hace un año para determinar el origen de los fondos.
Para el economista, esa circunstancia expone una contradicción central de la causa: sostiene que se lo procesa por lavar dinero proveniente de un delito cuyo vínculo con la transferencia todavía no estaría probado en el expediente.
También cuestionó que el fallo considere insuficientes algunos elementos para acreditar que conocía el supuesto origen ilícito del dinero, pero que, al mismo tiempo, concluya que “debía haberlo sabido”.
“Se me procesa por lavar fondos de un delito cuya prueba el juzgado todavía espera”, sostuvo. Y agregó que la resolución reconoce que el único dato que lo distinguiría de otras personas e instituciones que tuvieron trato con Machado no alcanza para probar el conocimiento de una actividad ilícita.
En esa línea, Espert también objetó que el juez considere que la creación de Varianza y la falta de declaración fiscal de la transferencia podrían encuadrarse en una cuestión impositiva, pero que esos elementos formen parte de una imputación por lavado de activos.
El exdiputado libertario insistió en que el dinero recibido en enero de 2020 correspondió a un contrato de consultoría y rechazó que se haya tratado de una operación destinada a ocultar fondos de origen ilegal.
Según su explicación, la transferencia se realizó desde el exterior a una cuenta bancaria a su nombre y el dinero se utilizó para comprar dos automóviles. Además, destacó que las operaciones quedaron registradas y que la sociedad que constituyó con su esposa en 2019 declaró los sueldos y cumplió con sus obligaciones fiscales.
Fuente: Agencia DIB
