








Casi 22.000 empresas cerraron en la era Milei: el impacto en el empleo y la industria

En dos años de gestión del presidente Javier Milei, el entramado empresarial argentino sufrió una de las caídas más pronunciadas de su historia reciente. Según cifras oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre noviembre de 2023 —antes de la asunción de Milei— y noviembre de 2025 se registró la desaparición neta de 21.938 empresas empleadoras, lo que equivale a casi 22.000 firmas menos que en el inicio de su mandato.
Una estadística que alarma
El dato surge del registro de empleadores que declaran trabajadores en el sistema de riesgos laborales: mientras que en noviembre de 2023 había 512.357 empleadores registrados, para noviembre de 2025 esa cifra cayó a 490.419, con una pérdida de 290.602 puestos de trabajo formales en el mismo período.
Solo en noviembre de 2025, el cierre neto fue de 892 empresas, y en los primeros 11 meses del año se acumularon 9.722 empleadores menos que en el registro anterior.
Sectores más afectados
Los informes oficiales y de organismos económicos destacan que la construcción fue uno de los sectores más golpeados, debido al congelamiento de obras públicas y el impacto de las políticas de ajuste fiscal promovidas por el Gobierno.
Además, una proporción significativa de las empresas que cerraron tenía menos de tres años de antigüedad, lo que refleja dificultades para que nuevos emprendimientos consoliden su actividad en el mercado.
Impacto social y reacción sindical
El cierre de empresas no es solo una estadística técnica: se reflejó con crudeza en el cierre de industrias emblemáticas. A mediados de febrero de 2026, la histórica fábrica de neumáticos Fate, con más de 80 años de trayectoria y única de capital nacional en su rubro, anunció su cierre definitivo y el despido de más de 900 trabajadores, en medio de tensiones con sindicatos y fuertes críticas a las reformas económicas y laborales impulsadas por el Gobierno.
Estas cifras han alimentado el descontento sindical y social. Los principales gremios argentinos convocaron a huelgas generales en rechazo a la reforma laboral del Gobierno, que, según sus críticos, apunta a flexibilizar derechos de los trabajadores mientras se agravan las condiciones para la actividad empresarial formal.
Causas económicas y políticas
Expertos y organizaciones empresariales señalan múltiples factores detrás del cierre masivo de firmas. Entre ellos, la fuerte devaluación de la moneda, la apertura indiscriminada de importaciones que compite con la producción local, la recesión simultánea y un proceso de ajuste fiscal agresivo conocido popularmente como “la motosierra”.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) estimó en diversos informes que, durante la gestión Milei, se cerraron cerca de 30 empresas por día, una cifra que se traduce en un ciclo de desindustrialización para sectores clave de la economía.
Perspectivas y desafíos
Mientras el Gobierno defiende sus políticas como necesarias para estabilizar las cuentas públicas y atraer inversiones, sus opositores advierten que la pérdida de tejido productivo puede tener efectos estructurales de largo plazo. La caída del empleo formal, la reducción de empresas y la crisis en sectores como la construcción plantean un dilema para la recuperación económica plena.
Analistas también alertan sobre la necesidad de políticas que incentiven la producción local, mejoren el acceso al crédito y apoyen a pequeñas y medianas empresas, consideradas clave para la generación sostenida de empleo y el dinamismo económico.







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