A través del Decreto 566/2026, publicado en el Boletín Oficial, el Ejecutivo nacional dispuso quitar los derechos de exportación que pesaban sobre una enorme variedad de vehículos hechos en el país, entre los que se cuentan autos, pickups, camiones y también unidades electrificadas. La disposición se inscribe dentro de un plan más extenso que abarca a otros miles de productos industriales y que apunta a darle más competitividad a lo que la Argentina vende al mundo.
Uno de los sectores más favorecidos es el automotor, que ocupa un lugar central en la economía del país. El propio texto del decreto remarca que esta actividad explica cerca del 10% de todo lo que produce la industria nacional, y que además resulta fundamental para sostener puestos de trabajo, atraer inversiones y generar divisas.
La quita de retenciones aplica a los vehículos enmarcados en las partidas automotrices de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM). Ahí entran los autos a nafta y a gasoil, los SUV, los híbridos, los híbridos enchufables y también los modelos que funcionan de manera completamente eléctrica. Del mismo modo, quedan comprendidos los vehículos pensados para el traslado de mercadería, como pickups, utilitarios y camiones de porte mediano y pesado, junto con chasis, carrocerías y ciertas autopartes.
En la práctica, quienes más se benefician son las pickups que se fabrican en suelo argentino con destino a la exportación. En esa lista aparecen la Toyota Hilux, la Ford Ranger, la Volkswagen Amarok, la Nissan Frontier y la Renault Alaskan, vehículos que hoy representan una porción muy importante de lo que la industria automotriz argentina manda afuera, sobre todo a Brasil y a otros países de la región.
Desde el Gobierno explicaron que sacar estos derechos de exportación va a permitir bajar costos, hacer más competitivas a las terminales instaladas en el país y abrir nuevas puertas comerciales para el sector. En los argumentos de la medida se sostiene que, frente a una competencia internacional cada vez más dura, es necesario tomar decisiones que ayuden a que los productos argentinos ganen terreno afuera y que se sume valor agregado en la producción local.
El alivio impositivo no se queda solo en los vehículos tradicionales, sino que también contempla a las tecnologías que están marcando el rumbo de la movilidad sustentable. Así, quedan incluidos los autos híbridos, los híbridos enchufables y los eléctricos, además de los vehículos de carga que usan estas mismas tecnologías, en sintonía con los cambios que se están dando en la industria automotriz a nivel global.
Esta decisión se da en el marco de la política que viene impulsando el Gobierno de Javier Milei, orientada a bajar impuestos que considera perjudiciales para la producción y el intercambio comercial con el exterior. Aun así, el decreto aclara que estos cambios se pensaron de forma que no pongan en riesgo el objetivo de mantener las cuentas públicas equilibradas.
Fuente: Agencia DIB